
Ya comenté hace tiempo mi pequeña incursión en el mundo del cómic acompañado por mi buen anigo Héctor Tranche. Bueno pues resulta que el año pasado cuando empezaba a trastear con el dibujo en flash pensé: "¿Qué mejor para empezar, que un grito nostálgico a aquella parodia del cómic americano que tantas ilusiones nos dio y tanto nos enseño del verdadero mundo de los dibujitos?" Y en aquel intento de no olvidar a dos personajes en los que tantas esperanzas depositamos, salió esto, sin más pretensión que el recordar con un sonrisa y practicar un poco con nuevas técnicas. Hoy he encontrado este dibujo entre mis carpetas y aunque no es una "joyita" he pensado que si valía la pena sacarlo a la luz aunque solo sea para recordar lo que fueron aquellos años y para decirle a todos aquellos que lo leyeron y quisieron un poco más, que si un día surge la oportunidad, el caballero de la Santa Ubre y su rehabilitado compañero volverán a la carga con más aventuras. Snif,snif.